
Libros para un mejor futuro. La sostenibilidad en la industria editorial
Desde hace algunos años, la sostenibilidad se ha convertido en una de las mayores preocupaciones del ser humano. El cambio climático nos advierte de la depredación que la actividad del hombre está provocando y nos llama a actuar si queremos un futuro alentador para las próximas generaciones. Muchas industrias están incorporando, así, un enfoque de sostenibilidad en la gestión de sus actividades y la industria del libro no debe ser indiferente.
Uno de los documentos centrales que buscan generar conciencia sobre la necesidad de implementar acciones para un futuro sostenible es la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, en el que se destacan diversos objetivos a alcanzar para conseguir un desarrollo sostenible. Conceptos como el ahorro y la eficiencia energética; la optimización de los procesos de producción; o la eco-innovación, que propone soluciones de productos, servicios y estructuras con menor impacto y aumento de competitividad; la economía circular; entre otros, se han puesto, así, en el centro de muchos esfuerzos.
La sostenibilidad en la industria editorial
El futuro de la industria del libro impreso ha comenzado a generar debates respecto de su sostenibilidad. Y es que es sabido que la deforestación es una de las principales causas del cambio climático; y esto sin contar toda la energía eléctrica y el combustible que se requiere para producir, a partir de la fibra de celulosa, el papel.
En la acera contraria, la transformación digital que ha implicado la Revolución 4.0., se ha convertido en una oportunidad única para reducir los grandes costos ecológicos de la producción y aspirar a una producción más consciente. Ahora, el progresivo crecimiento del libro digital o e-book, no solo contribuye a través de la eliminación de la materia prima, el papel, sino que va mucho más allá. Se reducen los costos de almacenaje y de transporte (y con esto se anula el uso de combustibles fósiles), al distribuirse y comercializarse desde plataformas digitales o servidores.
Otro de los formatos sostenibles que se está imponiendo en la industria es el de los audiolibros, grabaciones de obras literarias leídas en voz alta. Además de no recurrir al papel, ni al almacenaje, ni al transporte (como los e-books), solucionan otro de los problemas actuales: la falta de tiempo. Y es que los audiolibros pueden escucharse en cualquier momento y mientras se realizan otras actividades, como manejar, por ejemplo.
Finalmente, otra alternativa a destacar es la de la impresión bajo demanda, metodología en la que solo se produce un número determinado de ejemplares a pedido. Es decir, no se producen ejemplares sin contar antes con la seguridad de un consumidor. Así, nuevamente, los costos de almacenaje y el posible descarte de material (por obsolescencia o deterioro), se eliminan.
Ahora, con todo esto no quiero decir que sea el fin del libro impreso. Por suerte, hay opciones y esas son las que comentaré a continuación.
La ecoedición
La ecoedición es una forma innovadora de gestionar las publicaciones según principios de sostenibilidad. Se fundamenta en la ecoinnovación y en la incorporación de criterios ambientales y sociales al proceso de edición que minimicen los impactos negativos derivados de esta actividad a lo largo de todas sus fases (CENEAM, 2014).
En la industria del libro se utilizan distintas materias primas vinculadas a los procesos de impresión y distribución: la fibra o pulpa de celulosa (para hacer el papel), la tinta y otros productos químicos, plástico para el retractilado, entre otros. Asimismo, se fabrican maquinarias que consumen energía, necesarias para cumplir los procesos: impresoras, cosedoras, laminadoras, etc.
Para mejorar la sostenibilidad, como se explica más adelante, es necesario elegir unas materias primas adecuadas desde el punto de vista técnico y ambiental, sobre todo en lo referente al papel y las tintas, y disponer de unas instalaciones, maquinaria y equipos ofimáticos eficientes, que consuman la menor energía posible (CENEAM, 2014).
¿Qué opciones tenemos? Aunque su precio es más elevado respecto de otros papeles, existen en el mercado papeles que cuentan con una certificación de gestión forestal como son los sellos FSC y la PEFC. Estos sellos certifican que la fibra de celulosa empleada en su fabricación no proviene de bosques primarios. También existen otros papeles que cuentan con etiquetas ambientales, o papeles que no han utilizado tantos químicos, como el cloro, en su proceso de blanqueamiento.
Por su parte, el papel reciclado aún no se utiliza para la impresión de libros, pero las mejoras en su fabricación auguran que, más pronto que tarde, será posible. En lo que sí se está utilizando es en el embalaje.
Otro aspecto a tomar en cuenta para la sostenibilidad del libro impreso es el uso de tintas respetuosas con el medio ambiente como son las tintas vegetales o las tintas de base acuosa; esto debido a que “las tintas convencionales pueden contener grandes niveles de disolventes, metales pesados o proceder de derivados del petróleo” (CENEAM, 2014); es decir, son tóxicas.
Y, ya para terminar, otro punto a favor de la sostenibilidad es contratar los servicios de imprentas que cuenten con la certificación ISO 50001, que garantiza una gestión energética de forma integral y sustentable. Las empresas certificadas con esta norma contribuyen, entre otras cosas, a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Y en el Perú, ¿cómo vamos?
Pues, aunque duela, vamos muy atrás. A diferencia de otros países como España o Colombia, que han realizado estudios diagnósticos sobre la edición sostenible, aquí solo contamos con estudios generales de, por ejemplo, el impacto de la industria papelera, como es el publicado por el MINEM (se los dejo en las referencias). Un aspecto interesante de este documento es el registro de casos de éxito en industrias papeleras peruanas; sin embargo, como señalé líneas arriba, no es un estudio que se centre en el sector editorial.
Por otro lado, aunque algunas imprentas ya ofrecen papeles con la certificación ambiental, su costo es bastante más alto que el de los papeles convencionales, debido a que son papeles importados. De ahí que muy pocas editoriales opten por estos.
Igual, no todo está perdido. Como siempre, existen oportunidades de mejora que podríamos comenzar a implementar: generar estudios de impacto; estimular, desde el estado, a las empresas editoriales que tengan un modelo de negocios sustentable; difundir estas alternativas; entre otros retos.
Referencias
Álvarez, C. (27 de abril de 2010). «La electrónica frente al papel», en Blog Ecolaboratorio. El País Digital.
CENEAM (2014). Manual de ecoedición. Disponible desde: Manual de ecoedición (miteco.gob.es)
MINEM (s/f). Guía de orientación del uso eficiente de la energía y de diagnóstico energético: industria papelera. Disponible desde: 16_ guia industria papelera DGEE.pdf (minem.gob.pe)
Sherin, A. (2009). Sostenible, un manual de materiales y aplicaciones prácticas para los diseñadores gráficos y sus clientes. Barcelona: Gustavo Gili.